domingo, 9 de febrero de 2014

[Reseña] LOBEZNO. EL VIEJO LOGAN (Mark Millar/Steve McNiven)

    Que Lobezno es uno de los personajes más populares del mundo del cómic, desde su aparición en The Incredible Hulk #180, es por todos bien sabido. Su carisma y fuerte personalidad pronto eclipsaron al resto de los X-Men y relegó a Cíclope a un segundo plano.

    En estos 40 años de vida del personaje hemos asistido a distintos momentos en su biografía. Hemos descubierto cómo consiguió sus garras de adamantium y cómo su poder regenerativo no sólo curaba heridas imposibles, sino que ralentizaba su vejez. Descubrimos que Lobezno es en realidad James Howlett, que nació en Alberta, Canadá, a mediados del siglo XIX y que cuando sufre un trauma físico especialmente grave, despierta con muy mal café.

    Lobezno. El viejo Logan nos lleva 50 años al futuro. Refleja un mundo post-apocalíptico en el que los superhéroes han desaparecido tras la confrontación final contra una asombrosa alianza de villanos que se han hecho con el control del mundo, ejem… ejem… de Estados Unidos y se han repartido los territorios como si de una tarta de queso se tratase. Quedando los restos de una tierra desolada y sin gobierno… Bajo las directrices del maloso de turno y sus secuaces.

  Encontramos a Logan recluido en una granja californiana, con mujer y dos hijos adolescentes. Ensimismado por un sentimiento de culpa que le llevó al autoexilio por el recuerdo traumático de una trágico acontecimiento que le marcó durante la guerra de los superhéroes contra los villanos. Logan ya no es el mismo, la culpa le corroe y le ha anulado como individuo. El dueño de las tierras en las que malviven Logan y familia, es un malvado Bruce Banner, quien, tras una relación incestuosa con su prima Hulka, ha creado una familia endogámica de seres brutales que explotan hasta la extenuación a tono aquel que vive en sus dominios. Logan no puede hacer frente a los pagos que le exigen los hulkitos y éstos le dan una prorroga que, en caso de incumplirla, traerá terribles consecuencias.

    En éstas hace su aparición Ojo de Halcón, ya viejo e invidente (esto es un decir, porque Daredevil a su lado es un alfeñique) que quiere recuperar viejos recuerdos en una aventura que les llevará a recorrer toda Norteamérica de oeste a este. Lobezno se ve en la tesitura de aceptar el trabajo que le propone su antiguo colega, transportar una valiosa mercancía que le permitirá agenciarse una sustanciosa suma para poder pagar a los Hulks.

   A partir de aquí comienza una road movie típica a lo Mad Max, que nos muestra el recorrido realizado por ambos viejetes a través de una América desolada, donde se va mostrando que ha ocurrido con los superhéroes y las consecuencias que su caída trajo para el mundo. Cada etapa es un enfrentamiento con los distintos villanos que se han hecho con el poder. Hasta que finalmente, Lobezno encuentra una excusa para sacar toda su mala leche a la luz y que resurja la fiera que lleva conteniendo desde hace más de cincuenta años.

    Mark Millar (Civil War, Kick Ass) es un guionista sobrado de talento y que nos ha regalado algunos de los mejores arcos argumentales de la Casa de las Ideas. Su Civil War cambió el Universo Marvel y tuvo repercusiones en todas las colecciones de la editorial, así como un amplio seguimiento externo de los medios de comunicación, al crear una crítica de la política y la sociedad estadounidense post 11-S, a través de un enfrentamiento fratricida entre superhéroes.
En ésta ocasión, se ciñe a un argumento típico, lleno de estereotipos prontamente reconocibles y que bebe de planteamientos ya reflejados anteriormente que, sin embargo, mezcla con soltura para narrarnos una historia lineal en la que Lobezno recorre unos desolados Estados Unidos para encontrarse a sí mismo, aceptar su pasado y sacar su verdadera naturaleza. Todo ello regado de escenas de acción, violencia explícita y sangre a raudales.

    El arte corre a cargo de Steve McNiven (Civil War, New Avengers), que nos muestra un mundo oscuro y acabado, con un estilo gráfico acorde a la historia que se nos narra y que dibuja unos personajes que, aunque están en el ocaso de sus vidas, se mantienen fuertes y resolutos.

Un entretenimiento agradable, de rápida lectura, aunque la cosa se vea venir, y que me ha dejado un regusto amargo en el enfrentamiento final, que no termino de creerme por lo inverosímil del mismo, por muy Lobezno que sea.

5 comentarios:

ICONOS dijo...

Coincido con la valoración de Jesús. Cuando salió publicado, no paraba de escuchar alabanzas de este cómic. Y caí, de nuevo, en la compra de un título pijamero. Dinero tirado por la historia y por el dibujo (McNiven solo acierta en torsos y caras, deformándose en los cuerpos enteros). El rostro de Alan Moore se me aparece cada vez que pico en este género...

Ángel García Nieto (By TiTo) dijo...

El título es entretenido, aunque no una obra maestra. A los que nos gusta el "Mainstream", lo pasamos bien con éstas cosas, dejando un poco de lado, muchos "desperfectos" o cosas típicas.
Por mi parte defiendo este tebeo, al igual que otro del mismo autor "Nemesis".
Desde luego tiene muchas "cagadas", pero en autores como estos que publican tantísimo es normal...

Jesús Bravo dijo...

Sin Perdón... no lo digo con segundas... si no por la peli que fusila éste cómic... y el rostro de Lobezno con la cara de Clint Eastwood. Aún así, entretiene... que no es poco.

ANDY MARRA dijo...

Totalmente de acuerdo, es una mezcla rara de western y road movie, con un final predecible desde la primera página....lo único bueno que tiene es el momentazo en que cráneo rojo acaba con el capitán América,...aunque no se quien habrá permitido semejante cagada, teniendo en cuenta lo que sucede en la civil war.......para pasar el rato.

ANDY MARRA dijo...

bueno, a mi personalmente me ha hecho pasar un buen rato, que como dice jesus no es poco....el problema que le veo a este comic es la falta de originalidad: es una mezclija entre un western, un guión sacado de una road movie, una peli de desastres naturales y otra de apocalipsis (metemos en una batidora la mencionada "sin perdon", "mad Max", "el descenso", "limite 48 horas",..., le añadimos un final absolutamente predecible plagado de venganzas, y acabamos con una puesta de sol como los comics de luky luke"....pero bueno, cosas peores hemos leido!