domingo, 2 de noviembre de 2014

[Reseña] DAREDEVIL. BORN AGAIN (Frank Miller / David Mazzucchelli)

“ Y yo os digo… que un hombre sin esperanza, es un hombre sin miedo.”

   Hay tres títulos fundamentales en la extensa y exitosa carrera del guionista Frank Miller, imprescindibles en toda buena tebeoteca que se precie. Dos de ellos tienen como protagonista a Batman (Year One y The Dark Knight Returns) y el tercero a un superhéroe invidente que viste como un diablo rojo, Daredevil. Ambos personajes comparten su gusto por moverse por entornos urbanos, preferiblemente de noche y a ser posible en soledad, usando su atuendo para inspirar terror a los criminales con los que se enfrentan.


     Daredevil, como casi todos los grandes personajes de la Casa de las Ideas, fue una creación de Stan Lee, con la aportación gráfica de Bill Everett. Creado en 1964, fue publicado por primera vez en Daredevil #1, algo insólito para la época, ya que los nuevos personajes solían aparecer en revistas como Strange Tales, Journey into Mistery o Amazing Fantasy, para tomar el pulso de los mismos antes de otorgarles una colección. En España comenzó a publicarlo la editorial Vértice con el nombre de Dan Defensor, para justificar las dos D´s sobre su pecho, aunque daredevil en realidad se debería traducir como temerario.

     Daredevil. Born Again, en palabras de su autor literario, narra “la pasión y muerte de Daredevil y la resurrección de Matt Murdock”. Pero no hay que tomar este comentario al pie de la letra, no se trata de una muerte física, como la de Superman o Capitán América, sino un descenso a los infiernos, el castigo correspondiente y la redención final del personaje. Un argumento clásico que bebe de las viejas historias del viaje del héroe, que comienza su andadura a lo desconocido para enfrentarse a sus miedos y conflictos internos haciendo frente a una amenaza física a la que debe vencer para así regresar completamente cambiado.


    Como Jesucristo, la historia de Daredevil. Born Again, comienza con un judas. Una traición inesperada del personaje que más había amado Matt Murdock, su secretaria y exnovia, Karen Page. Page ha sufrido su propio infierno personal tras dejar a Matt Murdock, ha sido actriz porno y está enganchada a la heroína. Es un despojo humano que se arrastra por las alcantarillas de la sociedad ofreciendo su cuerpo y su dignidad por un pico de heroína. Precisamente es por una dosis de esta droga que vende a Matt a sus enemigos. Kingpin, el rey del hampa neoyorquina y enemigo declarado de Daredevil, sabe que el diablo rojo y Matt Murdock son la misma persona. Pero no planea matarlo o hacer pública su identidad secreta. Atacará de manera solapada a Murdock, acabando con su carrera de abogado, destruyendo su figura pública y llevándole a la ruina más absoluta.

    Las connotaciones bíblicas están presentes a los largo de toda la obra. Siendo Murdock un personaje abiertamente católico, no podía ser menos. La caída de Daredevil le destroza psicológicamente, haciendo de él un individuo paranoico, perdido. Deambulando como un homeless por los callejones sombríos de la ciudad. Sin embargo, la caída lleva consigo el alumbramiento de un nuevo futuro. Desde lo más bajo sólo puedes ir hacia arriba. Un hombre que ha perdido toda esperanza, carece de miedo. De las sombras surge la luz. La resurrección de Matt Murdock le hace nacer otra vez. Limpio, relajado, tranquilo y equilibrado. En ese camino oscuro ha encontrado a su madre, a la que creía muerta, y que surge como una Virgen que señala su destino (increíble la imagen icónica de madre e hijo moribundo, como si de una Piedad se tratase). Atrás ha dejado todo el odio y resentimiento. Perdona a Karen Page por su traición ya que le ha mostrado toda la oscuridad que le rodeaba y de todo el lastre que llevaba encima. Comienza una nueva vida para Matt. Atrás queda Daredevil.


    Frank Miller es un tipo de sobra conocido por todos los aficionados al mundillo de cómic. Comenzó su andadura en esto de los tebeos por multitud de fanzines universitarios hasta que recaló en Marvel, precisamente ocupándose de los guiones de Daredevil, al que cambió radicalmente y volvió más oscuro y sombrío, regalando a su universo a otro personaje emblemático, Elektra. De ahí a la gloria, con los títulos ya reseñados de Batman o sus creaciones posteriores de Sin City o 300.


    David Mazzucchelli es otro nombre emblemático en la historia de los cómics. Comenzó trabajando en las series Marvel, Master of Kung Fu e Indiana Jones, hasta que llegó a Daredevil. Lo que le abrió las puertas del éxito, que repetiría igualmente con Miller en Batman. Year One. Posteriormente recalaría en el cómic indie con obras como la adaptación de La Ciudad de Cristal de Paul Auster y Asterios Polyp.

    Daredevil. Born Again fue publicado originalmente entre los números 227 a 233 de su serie regular USA y en España ha sido posteriormente reeditado en tomos recopilatorios por las distintas editoriales que han tenido los derechos de publicación de Marvel en nuestro país.
   Un título intemporal, que se puede releer continuamente y siempre descubres cosas nuevas. Un regalo para los sentidos y que te reconcilia contigo mismo, haciendo ver que todos nosotros siempre tenemos que nacer otra vez.


2 comentarios:

Ángel García Nieto (By TiTo) dijo...

Gran obra y Gran reseña. Enhorabuena, Jesús.

Felipe Nemo dijo...

Y yo que aún no lo he leído. Pero con reseñas así (qué gusto da leerte, Jesús), cómo no van a entrar ganas.