jueves, 26 de marzo de 2015

De la C a la C (18). El Increíble Anecdotario

No os voy a engañar,  hoy tengo un poco de prisa. Así que no me puedo poner sesudo ni filosófico. Total, que he optado por lo fácil. Voy a contar unas cuantas anécdotas de nuestro personaje de piel verde favorito (con permiso de Píccolo, la Rana Gustavo y Mike Wazowski. Y Yoda. Y Shreck. ¿Qué os pasa con el verde, artistas?) Hulk fue uno de los primeros personajes de la era Marvel de los cómics, por lo tanto creado y guionizado por Stan Lee, y apareció en el número uno de su propia serie (No como Spiderman o Ironman, por ejemplo, que aparecieron en títulos genéricos) La idea original es una revisión del Dr. Jekyll y Mr. Hide y de las películas de Frankenstein, en las que el Monstruo solo pretende estar tranquilo y que le dejen solo pero nunca lo consigue. 

Y la primera anécdota, que casi todo buen fan del cómic conoce es que Hulk… ¡Al principio no era verde!


En el primer número Hulk era en algunos aspectos diferente al que todos conocemos: Tenía la inteligencia de un hombre adulto normal, se transformaba cuando llegaba la noche y tenía la piel de color gris, ya que Stan Lee quería que no se le pudiera relacionar con ninguna etnia. 

Pero no contó con la calidad del coloreado de la época y con que el gris era un color especialmente difícil de conseguir. Así que en el primer número original de Hulk vemos un color de piel distinto prácticamente en cada viñeta, del gris más claro al más oscuro y en una de las viñetas… Verde. Así que el bueno de Stan decidió que el verde sería el color oficial a partir del siguiente número. Durante muchos años las reimpresiones y los flashbacks al primer número se recolorearon en verde, hasta la década de los 80 en la que Hulk volvió al carácter original del primer número: Gris, inteligente, menos fuerte y con la transformación provocada por el paso del día a la noche y no por estados emocionales. 

Otra anécdota: Hulk fue el primer gran fracaso de Stan Lee (y de Marvel). La serie original de Hulk solo duró 6 números debido a sus bajos números de venta. De todas formas a Stan Lee le encantaba el personaje, así que siguió apareciendo como invitado en otras colecciones e incluso como cofundador de los Vengadores. Poco después en Marvel recibieron una carta de una fraternidad universitaria en las que les decían que habían convertido a Hulk en su mascota oficial. En Marvel se dieron cuenta de que ahí (en los universitarios) tenían un nicho de mercado (tened en cuenta que en esta época el cómic todavía se consideraba un medio dirigido a niños y como mucho adolescentes), así que un año 
y pico después Hulk reaparecería como serie regular aunque en este caso en un título genérico, “Tales to Astonish”

Más: Hulk fue el cuarto personaje de Timely (la editorial que después se llamó Marvel) en llamarse Hulk. Los primeros hulks fueron un robot gigante, una masa naranja y un bicho gigante, peludo, blanco y con poderes mentales conocido como Xemnu the Hulk en las historias de terror y ciencia ficción que se hacían por la época.


Más tarde Xemnu reaparecería en Marvel como Xemnu el Titán y se enfrentó en numerosas ocasiones con su una vez tocayo.

Cronológicamente hablando, la siguiente anécdota de Hulk es la aparición por primera vez de un personaje que es hoy en día uno de los iconos más importantes de Marvel (si no el que más). En la última página del número 180 de The Incredible Hulk, este se encuentra en Canadá peleando contra el Wéndigo, un malote caníbal de por allí por el norte. Los canadienses preocupados por la destrucción que los dos pueden provocar invocan al proyecto Weapon X, que aparece en la última viñeta. A lo mejor no le reconocéis con esa máscara peculiar que me trae el muchacho, pero seguro que las garras os dan una pista. Bueno, y el nombre

En el siguiente número Wolverine ya pelea contra los dos “monstruos”, aunque no se revela mucho sobre él. En un principio era un personaje secundario más destinado al ostracismo. Pero un año después lo recuperaron para el mítico Giant Size X-Men 1 y el resto es historia.

Ahora un par de anécdotas relacionadas con la serie de televisión: La serie de televisión el Increíble Hulk tuvo un éxito enorme y aumentó sensiblemente la popularidad y las ventas del cómic de Hulk. Tenía algunas diferencias importantes con el cómic (incluido el nombre del protagonista, Bruce banner en los cómics y David Banner en la serie) y Hulk, en vez de ser un dibujo animado muy bien hecho como en las películas actuales, era un culturista pintado de verde y con una peluca de pelo de Yak teñido. El culturista era, por supuesto, Lou Ferrigno. Y aquí viene mi anécdota favorita:Para Ferrigno los rodajes eran agridulces: Le encantaba Hulk desde que era un niño, pero las 3 horas de maquillaje y las lentillas de contacto le volvían loco. Tenía que quitarse las lentillas cada 15 minutos porque le hacían mucho daño. Rodando el piloto, cuando llevaban más de 12 horas de grabación ese día y estaban en mitad de una carretera de noche y lloviendo, se suponía que Hulk tenía que volcar un coche para tirarlo por un barranco. Y el cable que unía el coche a la grua que lo iba a volcar se rompió. No sabían cuántas horas iban a tardar en arreglarlo, así que podemos decir que el bueno de Lou tenía sobradamente hinchada la zona escrotal. Así que optó por la solución más rápida y fácil: Decir que le grabaran y volcar él el coche a pulso. A huevo. Qué tío, carajo!


Y la última que os cuento por hoy, que está relacionada con la serie: Hulka (She-hulk). She-Hulk, también conocida como Jennifer Walters, es la prima de Bruce Banner, que a punto de morir recibió una transfusión de sangre de su primito y desde entonces se convierte en una versión femenina de Hulk con un par de diferencias: Mantiene siempre la personalidad e inteligencia de Jennifer y está muy buena. Para ser un cómic y eso, digo. Ninguna novia se pondría celosa de un cómic. ¿Eh, mi amor? Sigo: Hulka fue el último personaje creado por Stan Lee para Marvel hasta su regreso a los guiones en 1992. Y el motivo de su creación fue más bien prosaico: La serie de televisión “El hombre de los seis millones de dólares” estaba teniendo un éxito espectacular, por lo que los creadores habían sacado una versión femenina de la misma, “la mujer biónica”. La serie del Increíble Hulk estaba teniendo un éxito espectacular, por lo que Marvel sumó 2+2 y decidieron adelantarse a la televisión para que esta no creara una versión femenina de uno de sus personajes sobre la que ellos no tendrían derechos. Así que aparece el número 1 de She-Hulk, en cuya portada podéis apreciar el paralelismo con el número 1 de su primo aparecido 18 años antes


Desde entonces, por supuesto, se ha ganado su sitio por mérito propio, ha pertenecido a los Vengadores, los Defensores (mi supergrupo Marvel favorito), los 4 Fantásticos (sustituyendo a la Cosa cuando se quedó de turismo en el planeta de las Secret Wars9, ha tenido una novela gráfica genial dibujada y escrita por John Byrne y un par de series regulares con una etapa del mismo Byrne totalmente desquiciada y genial. Por casa tengo el primer número de la etapa Byrne, con Hulka y el Pato Howard perdidos en el Salchichoverso.

En fin, sé que me dejo muchas en el tintero, pero creo que una de las cosas que he dejado claro hoy es que cuando un cómic existe desde hace más de 50 años se convierte en patrimonio cultural, que afecta creativamente a muchos más aspectos que la página impresa y que no hay que rendirse, que el primer fracaso de Marvel es hoy en día uno de los iconos del cómic más reconocidos que vende cientos de miles de sucios dineros en cómics, películas y merchandising. Nada más por ahora, nos vemos la semana que viene por estos pagos hablando de cualquier cosa y explorando el cómic de la C a la C. ¡Muchas gracias por leerme!

EXCELSIOR!