domingo, 19 de abril de 2015

[Reseña] DAREDEVIL. EL HOMBRE SIN MIEDO (Frank Miller / John Romita Jr.)

   
   Dentro del fandom comiquero mundial, se podría decir que ésta que finaliza ha sido la semana de Daredevil. La emisión de la serie de Netflix dedicada al personaje, ha reconciliado a sus miles de entusiastas seguidores con el medio audiovisual tras la (en exceso) vilipendiada adaptación cinematográfica de 2003, dirigida por Mark Steven Johnson  y protagonizada por Ben Affleck


   La serie se enmarca dentro del Universo Cinematográfico de Marvel y conformará junto con las ya en producción Jessica Jones, Iron Fist y Luke Cage, el germen del que surgirán Los Defensores (la idea de Marvel para mostrar unos Vengadores low cost en el medio televisivo y seguir sacando tajada).

    Daredevil, la serie, toma como eje de partida (al igual que su versión cinematográfica), los cómics de Frank Miller. Nos devuelve al barrio de la Cocina del Infierno de Nueva York. Un barrio donde la podredumbre, la violencia y la corrupción campan a sus anchas. A lo largo de los 13 episodios que conforman esta primera temporada, veremos a Matt Murdock y Foggy Nelson montar su bufete de abogados, así como la aparición de Karen Page o los intentos de Wilson Fisk (aquí no es nombrado aún como Kingpin) por hacerse con el control de la ciudad. Todo ello regado de numerosos flash-backs que narran el origen de Daredevil. El accidente que le ciega, la trágica y violenta muerte de su padre y su posterior entrenamiento a manos de Stick.


   Aprovechando la coyuntura del estreno y fulminante éxito de esta serie, desde esta sección nos hacemos eco y toca reseñar la obra en la que, mayormente, está inspirada la misma.
Daredevil. El Hombre sin Miedo supone el regreso de Frank Miller al personaje que le dio la fama, luego encumbrada tras su paso por DC y su redefinición de Batman. En esta serie limitada, Miller narra el origen de Matt Murdock y los pasos que le llevan a convertirse en Daredevil.

   Criado en un entorno poco edificante, Matt Murdock es apenas un chaval de doce años que dedica su tiempo entre el estudio y la calle. Su padre, Jack Murdock es un boxeador venido a menos que desea lo mejor para su vástago y al que quiere alejar de esas calles llenas de robos y violencia que él mismo ha sufrido, por lo que inculca los estudios a su hijo como único medio de salir de la Cocina del Infierno. Sin embargo Jack no es un buen ejemplo a seguir, entre combate y combate, se dedica a extorsionar a comerciantes como matón de la Mafia. Sin embargo, un fortuito accidente de tráfico lo cambia todo. El pequeño Matthew ha sido irradiado con unos productos radiactivos que transportaba el camión accidentado, lo que le deja invidente. Poco a poco el pequeño va descubriendo que el resto de sus sentidos se van ampliando, supliendo así su falta de visión. El encuentro con un misterioso individuo llamado Stick, le hará prepararse mental y físicamente para sacar partido a todo su potencial. Sin embargo, su padre, se ve atrapado de nuevo por la mafia, que le conmina a perder su próximo combate. Atrapado por las circunstancias, Jack acepta, pero la presencia de su hijo el día del combate le hace replantearse todo y ganarlo, lo que supondrá su muerte a manos de varios sicarios de la mafia. A partir de aquí, Matt usa sus nuevos recursos para vengarse de los mafiosos que asesinaron a su padre. Pero la fortuita muerte de una inocente le hace sucumbir y es abandonado por su decepcionado mentor.


Volvemos a saber de él en la universidad, cursando sus estudios de derecho, donde forjará los inicios de una amistad que durará años con Foggy Nelson y conocerá a una misteriosa estudiante que le subyugará y le mostrará un mundo nuevo de sensaciones, Elektra Natchios. Una joven que también esconde sus secretos. Sin embargo, una nueva sombra de corrupción llena la ciudad. La mafia tiene un nuevo jefe que responde al nombre de Kingpin y vuelve a hacer de las suyas secuestrando a jóvenes para prostituirlas, lo que hace que Matt Murdock se enfunde en un traje oscuro y oculte su rostro bajo una capucha negra para patrullar las calles cada noche enfrentándose a toda la violencia que le rodea. Asumiendo finalmente su destino y viendo que la Ley no llega a todos sitios, impartirá justicia bajo el nombre de Daredevil.

   Dicen los mentideros que este argumento partía de un guión cinematográfico escrito por Frank Miller para una hipotética adaptación a la gran pantalla en aquellos iniciales años 90 en los que Marvel se estrellaba una y otra vez en las salas de exhibición con productos de baja estofa y poca lucidez. El Capitán América de Albert Pyun, el Punisher interpretado por Dolph Lundgren y los Cuatro Fantásticos de Roger Corman son vergonzante ejemplo de ello. El caso es que Miller aprovechó ese guión para mostrar su particular visión del origen del Diablo Guardián. Una visión alejada del tono épico y superheróico imperante en la época y que no muestra el característico traje del personaje hasta la última viñeta.


   El arte corrió a cargo de un pletórico John Romita Jr., hijo de la leyenda del cómic del mismo nombre y que por entonces triunfaba dibujando a Spider-Man, como hizo su progenitor en tiempos pretéritos. Daredevil. El Hombre sin Miedo, fue sin duda uno de sus mejores trabajos como ilustrador en una larga carrera que tuvo su punto álgido en esa etapa y que ahora parece caída en barrena con un desinterés en dibujar que se puede vislumbrar en su último trabajo en Superman. Una pena en uno de los autores que es considerado por muchos, como uno de los mejores dibujantes de Marvel de todos los tiempos.


Daredevil. El Hombre sin Miedo sentó las bases de lo que debe ser una historia de orígenes bien narrada y dibujada y que fue adaptada con peor fortuna en la película homónima de 2003 y con bastante más acierto en la versión televisiva de Netflix.

No os lo podéis perder. Ni el cómic, ni la serie.