jueves, 25 de junio de 2015

De la C a la C (27) Jack "The King" Kirby

27 artículos después, ya va siendo hora de hablar del Rey. Y no hablo de Elvis. Ni de Juanca. Ni de Lebron James. Me parece que el mote no es unívoco. En fin, que hablo del que puede ser el dibujante más importante de la historia del cómic de superhéroes: Mr. Jack Kirby.

La tendencia cuando se habla de Jack Kirby es hablar de su pelea foreveranever con Stan Lee y su lucha por conseguir que se le adjudicara más reconocimiento en la creación de los grandes héroes de Marvel. Pero como yo soy un tipo pragmático y entiendo que esas disputas nunca se van a resolver porque solo Kirby y Lee estaban allí, voy a dejar de lado esa discusión. Y como intento ser un tipo positivo prefiero centrarme en el otro lado de la historia, que es: Lo que hicieron juntos Stan Lee y Jack Kirby hacen que se merezcan ser adorados como dioses por todos los fans del cómic de superhéroes. Porque a fin de cuentas, para mí lo más importante de Jack “The King” Kirby es que es la persona que convirtió esto

en esto

En 1917 (algunos no os acordaréis) nació un muchachete en una familia bastante pobre afincada en Manhattan. Sus padres habían emigrado desde Austria y ahora trabajaban un millón de horas al día para llevarse unos dólares. Esta pobreza dejó una marca enorme en su hijo, que pasaría toda su vida obsesionado con conseguir el dinero necesario para mantener confortablemente a su familia. El nombre del niño en cuestión: Jakob Kurtzberg.

De pequeño empezó a trabajar de todas esas cosas que trabajan los niños americanos (como repartir periódicos) para sacar unas perrinas y ayudar en casa. Lo poco que le quedaba para él se lo gastaba en revistas pulp e ir al cine. Años más tarde diría que las pulp fueron su escuela de escritura y el cine y las tiras de prensa su escuela de dibujo.

Su primer trabajo remunerado como dibujante fue en el mundo de la animación, donde trabajó como “rellenador” en las series Popeye el Marino y Betty Boop. A los pocos meses lo dejó y emez´a trabajar en el mundo en el que se haría un gigante: El cómic. Empezó a trabajar para el Lincoln Newspaper Syndicate, un grupo que vendía tiras de prensa muy parecidas a las de mayor éxito a los periódicos que no podían permitirse pagar estas últimas.

Jakob dibujó (y en algunos casos guionizó) todo tipo de historias para Licoln: De vaqueros, caricatura política, ciencia ficción... Y todo ello bajo diferentes seudónimos. Su obra más exitosa era la tira Socko the Seadog, una copia poco sutil de Popeye (del que el año anterior había estado “rellenando” historias) que dibujaba bajo el nombre “Teddy”.

3 años y medio después pasa a trabajar para Fox Features Syndicate, famosa por pagar poco pero a tiempo. Allí trabaja por primera vez en un cómic de superhéroes, the Blue Bolt. En Fox conoce al escritor y editor Joe Simon, que será su pareja de oro hasta que conozca a Stan Lee. Simon, que hacía trabajos como freelance, se quedó impresionado por la calidad del trabajo y la velocidad a la que trabajaba Jakob, así que cuando este le pidió que le ayudara a trabajar como freelance se lo llevó corriendo a su despacho y empezaron a colaborar. Jakob Kurtzberg adopta el seudónimo que le acompañará siempre: Jack Kirby.

Poco después dejan Fox y empiezan a trabajar para una nueva editorial, Timely (como ya hemos comentado muchas veces, la editorial que pasará a llamarse Marvel). Allí crean a diversos personajes, como la Visión original, Red Raven... Y su primera gran creación, la que se convertirá en el personaje más importante de Timely: El Capitán América

El Capitán América fue un éxito absoluto, tened en cuenta que se empezó a dibujar cuando la Segunda Guerra Mundial estaba en marcha y el patriotismo americano alcanzaba cuotas todavía más altas de las acostumbradas. De hecho fue un éxito tan grande que Goldman, dueño de Timely que había prometido a Kirby y Simon parte de los beneficios, empezó a hacer trampas para pagarles mucho menos. Así que se cabrearon y se fueron a la competencia: DC

En DC, tras intentar obligar a la pareja a trabajar con argumentos establecidos y ver que no les hacían ni caso, les dieron las nuevas directrices “Haced lo que os de la gana”. Y dentro de las cosas que les dieron la gana estuvieron éxitos como la renovación de Sandman y Manhunter o la creación de los Jóvenes Comandos, su mayor éxito en esa etapa.

En 1942 Kirby se encontró con un conflicto: Quería ir a luchar por su país en la WWII pero necesitaba el dinero de su trabajo para mantener a su familia. Así que hizo lo más loco que podía: Trabajar como la mula más veloz del universo y preparar cómics para todo un año (mientras seguía produciendo la cantidad habitual) Su plan era “Preparar suficiente trabajo como para poder ir a Europa, matar a Hitler y volver antes de que los lectores se dieran cuenta”. Desde 1943 a 1945 estuvo luchando en Europa. A la vuelta Simon encontró trabajo para Kirby y él en la editorial Harvey, donde dibujaron todo tipo de cómics teniendo especial éxito con el cómic romántico. Posteriormente Simon dejaría el mundo del cómic para dedicarse al de la publicidad pero Kirby continuaría. Siguió produciendo cómics de gran calidad para varias editoriales hasta que llega el momento más importante de su carrera profesional y uno de los más importantes de la historia del cómic de superhéroes:

El éxito espectacular que tuvieron los 4 Fantásticos supuso el principio de la llamada “Edad de plata del cómic” o “la Era de Marvel”. Una parte fundamental de este éxito fue el dibujo de Kirby, que llevó unos niveles de acción nunca vistos en el cómic. El estilo Kirby pasó a ser el estilo Marvel. Creó a todos los primeras espadas originales de Marvel (Thor, Ironman, Hulk, los X-men...) excepto al Dr. Extraño y Spiderman, diseñados por Steve Ditko. Según el dibujante Don Heck “Lee quería que Kirby fuera Kirby, que Ditko fuera Ditko y que todos los demás fueran Kirby”

Durante sus 10 años en Marvel creó algunos de los mejores cómics de superhéroes de la historia, como la Saga de Galactus de los 4F o el número “Hasta los Vengadores pueden morir” de (en efecto) los Vengadores. Siguiendo el método de trabajo conocido como el “Método Marvel”, Kirby era en una gran parte responsable de los guiones de sus obras. En algunas obras “menores” como los Inhumanos aparece destacado como guionista y dibujante. Pero la popularidad que estaba ganando Stan Lee y su falta de reconocimiento como guionista le tenían muy mosqueado. Y las condiciones leoninas que le ofreció Goldman en el último contrato (aunque bien pagado) le convenció para mandarlo a Parla e irse a la competencia, DC. Este fue el primer caso de estrella de una editorial que se va a la otra.

Su etapa en DC es la más personal de su carrera, teniendo absoluta libertad en guiones y dibujos. Esto destaca especialmente en su serie más famosa de esta etapa, los Nuevos Dioses.

Sin embargo ninguna de sus trabajos tuvo el éxito que se esperaba. En 1976 volvió un par de años a Marvel, donde sus trabajos tampoco tuvieron mucho éxito y se fue muy enfadado. En esta etapa creó entre otros a los Eternals, que muchos años más tarde (al igual que pasó con Sandman) fueron rescatados y reformados por Neil Gaiman.

En los siguientes años creó cómics para algunas compañías independientes y un par de cosas para DC. También volvió a la animación entre otras cosas cocreando la serie “Los Centuriones” que nadie recuerda y que a mí me encantaba. Y, sobre todo, peleó mucho por conseguir derechos para los autores de cómics frente a las editoriales. Sus litigios con Marvel le sobrevivieron, y hace un par de años sus herederos y la compañía llegaron a un acuerdo sobre los derechos de sus creaciones. En 1994 murió de un ataque al corazón a los 77 años.

Nos deja un legado espectacular y toda una forma de hacer cómics. ¡Larga vida al rey!

Y y me quedo aquí esperando hasta la semana que viene, en la que hablaré de alguna otra cosita de este increíblemente extenso mundo que es el de la historieta. Así que nos vemos la semana que viene. Hasta entonces... ¡Gracias por leerme!
EXCELSIOR!